La experiencia de ser voluntario/a, contada por sus protagonistas

Argentina
A comienzos de abril nuestros voluntarios/as profesionales se instalaron en un país desconocido para ellos/as y se dispusieron a comenzar un año intenso de trabajo junto a las comunidades y socios territoriales locales. Actualmente, en pleno desarrollo de su labor, lo antes desconocido ya es parte de lo familiar y cotidiano, por eso son sus protagonistas quienes hoy comparten cómo es el desafío diario de ser voluntario/a internacional.

Jazmin Rivero, es psicóloga y voluntaria argentina en el Proyecto “La inclusión educativa: mejores oportunidades para los niños y niñas con necesidades educativas especiales”, en Chile; y nos cuenta cómo el impulso para emprender esta experiencia fue producto de la necesidad de poder ver más allá de su propia realidad, para conocer y comprometerse con otras realidades.

Desde el norte argentino, Luis Varela, psicólogo chileno voluntario en el proyecto “Fortaleciendo proyectos de vida” en Salta, recuerda: “Los primeros días fueron exigentes en lo experiencial, demandando adaptación y flexibilidad, pero en el barrio Solidaridad, las historias de esfuerzo, de emprendimiento y de compromiso colectivo son nuestras armas contra la pobreza y la vulnerabilidad. Vi una posibilidad de reciclar mi propia praxis, de ir más allá de mis propios discursos y entregarme a una experiencia de cooperación que moviliza en todas las dimensiones del ser.”

Por su parte, Jazmín, proyectando hacia el futuro, espera “Dejar huella en este proyecto y que el trabajo realizado sea apropiado por aquellos que quieran profundizarlo.”

Frase plasmada en las paredes del Centro Educativo de Fe y Alegría en Salta, Argentina.

En América Solidaria no creemos en fronteras que separan países, personas o realidades. Sí creemos en puentes que se tienden para construir y estrechar lazos, para fortalecer procesos de transformación, para dejar huellas que sean apropiadas por otros/as.

Dos historias de vida, dos países, dos proyectos, dos comunidades: las realidades son diferentes, nuestro motor es el mismo.